Curso de Instructores del Método Billings

El llanto de Raquel

por el P. Ricardo Mazza
31 de diciembre de 2007
“La Argentina oculta, -de la que gustaba hablar el difunto Mons. Vicente Zazpe- la que no aparece publicitada pero que es honesta y fiel a sus principios, llora también ahora por el asesinato, ya público, de sus hijos más pequeños y desvalidos”
1.-El llanto de Raquel
Así habla el Señor: ¡Escuchen! En Ramá se oyen lamentos, llantos de amargura: es Raquel que llora a sus hijos; ella no quiere ser consolada, porque ya no existen” (Jeremías 31, 15).
Este texto de Jeremías profeta, se refiere a Raquel, madre de José, -padre de Efraín y Manasés, las más importantes entre las tribus del Norte- , y Benjamín. Al caer Samaría, capital del Reino del Norte, Raquel llorando a sus hijos personifica al mismo Israel que llora por la muerte y el destierro de los miembros de las tribus de Efraín, Manasés y Benjamín.
La caída del reino del Norte en definitiva, es fruto del pecado y de su lejanía del Dios verdadero. De hecho, el hombre no puede subsistir por sí mismo si no se funda en la piedra viva que es el mismo Dios, su Señor.
La ruptura de la alianza con Dios trae siempre como consecuencia la destrucción del mismo hombre. De allí que no es de extrañar que sea la nuestra, una época histórica en la que el hombre se encuentra tan extraviado, justamente porque ha perdido su vinculación con el Creador.
Para colmo de males a medida que pasa el tiempo, no se vislumbra un corazón humano arrepentido, sino más bien endurecido en sus caprichos, en sus puntos de vista y en sus proyectos ausentes de Dios.
2.-La matanza de los inocentes
Este texto de Jeremías es retomado por el Evangelio de Jesucristo según San Mateo (cap.2, 18) al referirse a la matanza de los inocentes menores de dos años en la ciudad de Belén.
Mateo aplica el texto de Jeremías a la muerte de los inocentes asesinados por Herodes a causa del odio a Jesús, de quien temía le arrebatara el trono, fundándose, tal vez, en la tradición que sitúa la tumba de Raquel en territorio de Belén.
Aparece así, desde vieja data, la visión desalmada del hombre, que ve en cada niño, especialmente el no nacido, a un potencial enemigo para sus propios intereses.
De hecho la planificación internacional de la matanza de niños, o su posterior esclavitud si han nacido, apunta a menguar las bocas en el mundo para engordar la opulencia de los ricos, a quienes, -únicamente a ellos- según la ley del más fuerte, se les reconoce el derecho de supervivencia.
El tiempo litúrgico de la Navidad que estamos celebrando viene a colocarnos nuevamente ante el Niño recién nacido en Belén que nos está diciendo “aquí estoy yo para afirmar la dignidad de la persona desde su concepción hasta su muerte natural”.
En efecto, el Hijo de Dios se hace hombre para entrar de lleno en nuestra historia y mostrarnos el camino de la divinización.
Si Dios quiere tanto al hombre que quiere hacerlo partícipe de su misma vida, y por ello no sólo nace sino que muere y resucita, ¿quién es el hombre, por más poder que tenga –que siempre es endeble y pasajero- para decidir a cuáles de sus hermanos eliminar?
3.-La matanza de los niños hebreos
Esta eliminación de inocentes provocada por políticas de Estado, tiene un antecedente clarísimo en el texto del libro del Éxodo (cap.1, 6-final) cuando “asumió el poder en Egipto un nuevo rey, que no había conocido a José. El dijo a su pueblo: “El pueblo de los israelitas es más numeroso y fuerte que nosotros. Es preciso tomar precauciones contra él, para impedir que siga multiplicándose” (vv.8-10).
En realidad se trató de una Ley de “salud reproductiva”, -eufemismo con el que se quiere acallar las conciencias-, no tan defendida e impuesta como en la actualidad ya que carecían del poder comunicacional propagandístico del mundo globalizado
Interesante resulta captar en el razonamiento del Faraón el mismo fundamento que existe en la actualidad para convalidar el aborto y cualquier otra forma de control de la natalidad.
En efecto el lavado de las conciencias no resultaba tan fácil como en nuestro tiempo.
¿Cuál es el fundamento de la eliminación de los inocentes? El que el pueblo de los israelitas “es más numeroso y fuerte que nosotros”.
Traducido a nuestra época se afirmaría que el conjunto de los pobres, pequeños, enfermos y desvalidos del mundo son más numerosos que los opulentos, vividores y poderosos de esta sociedad hedonista, y por lo tanto hay que impedir que sigan creciendo.
En realidad es una lucha de clases encubierta que se va haciendo cada vez más pública en la que lo débil de este mundo es una interpelación y “afrenta” al mundo globalizado que busca imponer a toda costa el dogma del placer y del disfrute por encima de todas las cosas, incluyendo la vida misma.
Pero como Dios elige lo débil de este mundo para confundir a lo fuerte, el “pueblo creció cada vez más y se hizo muy poderoso” (vers.20) y el Señor fue bondadoso con las parteras que temiéndole no accedían al plan del Faraón (cf.vv. 17.20 y 21).
Importante es esta advertencia del texto bíblico, ya que a pesar de los esfuerzos de los grandes por exterminar a los pequeños, se verá el triunfo de los que son fieles a la dignidad de la persona humana, y la defienden.
4.- El Llanto de Argentina
Decíamos al principio de este artículo que Raquel llorando a sus hijos personifica al mismo reino del Norte que llora por la muerte y el destierro de los miembros de las tribus de Efraín, Manasés y Benjamín.
Pues bien, la Argentina oculta, -de la que gustaba hablar el difunto Mons. Vicente Zazpe- la que no aparece publicitada pero que es honesta y fiel a sus principios, llora también ahora por el asesinato, ya público, de sus hijos más pequeños y desvalidos.
Este año que ya culmina se vio marcado por el asesinato de un niño aprobado por la justicia entrerriana.
En efecto, la noticia que nos llegaba el pasado 21 de septiembre decía : “La Sala 2 en lo Civil y Comercial del Tribunal Superior de Justicia de Entre Ríos dictaminó ayer que no hace falta autorización judicial para practicar el aborto de la menor discapacitada embarazada tras una violación. Los tres vocales de la Sala 2 en lo Civil y Comercial de la Corte entrerriana, Juan Carlos Ardoy, Emilio Castrillón y Leonor Pañeda, rechazaron el recurso interpuesto por el padre de la joven embarazada, cercenando la patria potestad. De este modo la Corte confirmó la sentencia de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, que había levantado la prohibición para practicar el aborto dictada por la jueza de Menores Claudia Salomón”. (Notivida nº 469. 21/09/07).
Con el apoyo y beneplácito del gobierno nacional, provincial y del Inadi, se ajustició al niño no nacido, seguramente brindando todos en las copas del negocio con la sangre vertida.
Hace un tiempo, emitieron por TV por cable una película que mostraba cómo una mujer cocinaba una especie de buñuelos con la carne y las vísceras trituradas de niños abortados y luego los servía de comida a las “clientas” que con ese espeluznante menú mantenían su belleza y juventud. ¿Estaremos también a las puertas de “globalizar” en el mundo algo tan aterrador?
5.-El Código Penal Argentino
Para analizar lo planteado anteriormente conviene repasar qué dice el Código Penal al respecto: “Artículo 85. - El que causare un aborto será reprimido: 1º) Con reclusión o prisión de tres a diez años, si obrare sin consentimiento de la mujer. Esta pena podrá elevarse hasta quince años, si el hecho fuere seguido de la muerte de la mujer.
2º) Con reclusión o prisión de uno a cuatro años, si obrare con consentimiento de la mujer. El máximum de la pena se elevará a seis años, si el hecho fuere seguido de la muerte de la mujer.
Artículo 86. - Incurrirán en las penas establecidas en el artículo anterior y sufrirán, además, inhabilitación especial por doble tiempo que el de la condena, los médicos, cirujanos, parteras o farmacéuticos que abusaren de su ciencia o arte para causar el aborto o cooperaren a causarlo.
El aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible:
1º) Si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios.
2º) Si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto.”
Como se puede observar, el aborto es un delito que lleva aneja una pena concreta, señalando el art. 86 aquellas situaciones en que el mismo no es punible.
Adviértase eso sí que el hecho de que se exima de la pena en contextos concretos, no significa por ello que la acción sea buena, por el contrario la acción voluntaria que provoca la muerte de una persona inocente será siempre intrínsecamente mala y jamás puede ser justificada.
Como el aborto constituye un delito penalizado, una vez cometido debería ser examinado por el juez, quien en cada caso particular denunciado verá si se cumple o no lo preceptuado por la ley.
O sea que al juez le compete, después del hecho, decir si hay o no pena correspondiente, subsistiendo por supuesto el principio de que la acción en sí misma es mala, moralmente hablando, acción que no pueda ser justificada por potestad humana alguna.
6.-“La justicia” de la injusticia
Por lo tanto es un grave abuso de quienes detentan la autoridad en el ejercicio de la justicia, determinar antes del hecho futurible la legalidad del mismo.
Por otra parte, el objeto de la justicia es el derecho o “lo que es debido a toda persona”, siendo la vida misma el primer derecho.
De esto se concluye por lo tanto, que el mismo artículo 86 es moral y jurídicamente malo ya que no preserva la vida inocente siempre, haciendo abstracción de la situación que sea, abriendo así la puerta a que con facilidad se piense que el no matarás al inocente pueda tener excepciones.
Se podrá argüir que si siempre rige el no matarás, tampoco sería lícita la legítima defensa, cosa desatinada en verdad.
En realidad esto se inscribe en la necesaria distinción entre el “no matarás” y el “no matarás al inocente”.
Si Dios quiere, ya escribiré en otro artículo sobre este tema.
En el caso que nos ocupa, lo insólito está en que habiendo pedido el padre de la joven embarazada el no aborto, ya que él se haría cargo de su nieto o nieta, los jueces prefirieron escuchar a la madre de la joven que pedía cuál moderna Medea, la muerte del no nacido.
7.-Un fallo perverso.
¡Nótese en estas actitudes judiciales cuánta perversidad existe! No es la primera vez que en la Argentina, a pesar de existir almas nobles que se ofrecen para adoptar a quien se pretende abortar, los fautores de la cultura de la muerte se enfurecen e insisten con más énfasis en la destrucción del no nacido.
Agrava la resolución judicial el que se utilice la falsedad para llegar al fallo. Veamos que nos dice el Secretariado Nacional para la Familia de la Conferencia Episcopal Argentina: “La corte entrerriana sostuvo que en el caso "Tanus", la Corte Suprema había autorizado un aborto, declarando constitucional el art. 86 del Código Penal. En verdad dicho fallo dejó expresamente aclarado, que el caso fue un adelantamiento del parto, pues el feto era viable y, por tanto quedaba excluido el aborto. Fundar un fallo en una falsedad es un delito. Se llama prevaricato (art. 269 del Código Penal). Aún no se inició el proceso de destitución de los firmantes de ese fallo inicuo” (Notivida nº 471 del 26 de septiembre de 2007).
No resulta extraño que habiéndose pedido el enjuiciamiento de estos jueces –ya que en última instancia prevalece sobre el Código penal lo establecido y protegido en la Constitución Nacional, cuya doctrina debería ser conocida por los que pretenden administrar justicia-, haya existido un silencio cómplice amparando lo resuelto.
En rigor es patente en nuestros días que lo que atenta contra la vida tiene carta de ciudadanía en nuestra Patria, y que por el contrario toda intervención judicial que intente desbaratar el negocio y la corrupción política tiene la muerte anunciada sobre su cabeza, con la sospecha general entre los ciudadanos de que se seguirá la expulsión de los jueces.
Esto debe ser distinguido para no colocar en la misma bolsa de la inoperancia y del juego político a todos los que han de administrar justicia, libre y sin presión política alguna.
Concluyendo recordemos que el Niño recién nacido, hacia quien se dirige todo intento abortista interpela a todos, invitándonos a la conversión para fomentar la paz y la dignidad de la persona humana.
Pidámosle a El que la indefensión de nuestras personas, canonizada con el amparo del aborto de parte de ciertos jueces, no sea más que un sueño.
Quiera Dios comencemos el año Nuevo con la seguridad de un mayor respeto por la dignidad de las personas.

Padres Adoptivos







Arias, Eva Daniela (Salta, Argentina)
Abaca, Antonio (Mendoza, Argentina)
Abud, Agustín (Paraná, Entre Ríos-Argentina)
Abud, Ana Inés (Paraná, Argentina)

Abud, Teresita (Paraná, Argentina)
Achury Perdomo, Nubia Mercedes (Colombia)
Acosta García, Lorena (Zapopán, Jalisco-México)
Agüero Jiménez, José Luis y Andrea (Costa Rica)
Aguilar López, Margarita (Tapalapa, México)
Aguilera Ríos, Ángela Jimena (Bogotá, Colombia)
Albarracín Sambrizzi, Gabriela Cristina (Buenos Aires, Argentina)

Alberto, María Laura
Albornoz, María Isabel (La Rioja, Argentina)
Alderete, Faviola (Avon, Colorado-USA)

Aloatti, Alina (Córdoba, Argentina)
Alvarado, Sonia (Paraná, Entre Ríos- Argentina)
Alvarez, Hna. Laura Elena (Monasterio de la Visitación, Tapalapa, México)
Amor, Héctor y Haydee (Córdoba, Argentina)
Andrada, Rosa del Valle (Buenos Aires)

Arana, Gabriela Cecilia (Morón, Buenos Aires-Argentina)
Arias Mil, Aldo Jonathan y González Ibarra, Alma Georgina (Aguascalientes, México)
Armenta Cejas, Lourdes Xochitl (Baja California, México)
Arreola Concha, Martha (Pachuca, México)
Arruti, Martín (Villa Lynch, Buenos Aires-Argentina)
Ávila, Zulia (Miami, USA.)

Barze, Luján
Battaglia, María Teresa (Ramos Mejía, Buenos Aires- Argentina)
Bautista, Hna. Alida Patricia (Monasterio de la Visitación, Tapalapa, México)
Beltrán Rodríguez, Eulalia María (Madrid, España)
Beltrán, Jesús Hipólito (Buenos Aires)
Benditkis, Katia (Quiriat Gat, Israel)
Berg de Rondissone, Cristina (Buenos Aires, Argentina)
Bergallo, María Constanza (Córdoba)
Berger, Ana María
Bermúdez de Ochoa, Anita (Mexicali, México)
Bertetich, María (Córdoba, Argentina)
Bevilacqua, Hélida (Realicó, La Pampa-Argentina)
Billagra, Hilda (Realicó, La Pampa-Argentina)
Bossio de Morra, Ercilla (Córdoba)
Botero, Clara Cecilia (Armenia, Colombia)
Bravo Asencios, Heidi Amarilis (Lima, Perú)
Bulacio, Julia Margarita (Córdoba)
Bustos, María Elvira (Yerbabuena, Tucumán- Argentina)

Cabezas, Erica Gabriela (Avellaneda, Buenos Aires- Argentina)
Cadavid, Lina María (Medellín, Colombia)
Campero, Beatriz (México)
Campopiano, María Elvirita (Yerba Buena, Tucumán-Argentina)
Campos Guevara, Jesús María del Pilar (Sullana, Perú)
Canevari, Virginia (Buenos Aires)
Cano, Diego Fernando (Medellín, Colombia)
Cárdenas Valencia, Luis Fernando (Acacias Meta, Colombia)
Casas Sánchez, Sor María Elia (Monasterio de la Visitación (León, Guanajuato, México)
Casillas Rivera, Maricela (Tapalapa, México)
Castellanos Jáuregui de Rodríguez, María Lidia (Buenos Aires)
Castro Rodríguez de Carrillo, María Irene (Michoacán, México)
Catania, Gustavo Darío (Gral. Alvear, Mendoza- Argentina)
Ceballos, Lucio (Santa Fe, Argentina)
Celis Sánchez, Paola (Tijuana, USA)
Celli, Alida (Valencia, Venezuela)
Cerna Cobian, Anne Isela (Lima, Perú)
Cerutti, Guadalupe
Cerutti, Pamela Alejandra (Paraná, Entre Ríos-Argentina)
Chantefort, Cecilia (Avellaneda, Argentina)
Chau Rodríguez, Miriam Catalina (Monterrey, México)
Chazarreta, Ángel (Del Viso, Buenos Aires- Argentina)
Coca, Raúl y Carmen (Jesús María, Córdoba-Argentina)
Consuelo (Medellín, Colombia)
Conti, Marta de (Tartagal, Salta- Argentina)
Córdoba, María de la Luz (Tapalapa, México)
Córdoba, María del Rosario, (Tapalapa, México)
Córdoba, Ramona (Tapalapa, México)
Corzo Corroy, Claudia Nayeli (Chiapas, México)

Dávila, Mª Eugenia (Coombia)
De Guernica, Alejandra (Córdoba, Argentina)
de la Torre Aguilar, Guadalupe Genoveva (Tapalapa, México)
Del Ciaccio Celli, Anna María (Valencia, Venezuela)
Delgado de Vázquez, Lila (Tapalapa, México)
Devoto, Josefina (Buenos Aires)
Díaz Córdoba, María Lidia (Tapalapa, México)
Díaz, Olga (Córdoba, Argentina)
Domè, Gaspar y Vanesa (Rafaela, Santa Fe-Argentina)
Doris (Medellín, Colombia)

Echevarria, Hna. María Susana (Córdoba)
Eichhorn, Virginia (Crespo, E.R.-Argentina)
Esperanza, Hna. Fanny (Monasterio de la Visitación, Tapalapa, México)
Estop Zafra, Mercedes (Bilbao, España)

Familia García (Sayreville, New Jersey)
Fernández Rouco, Sor María Teresa, O.P. (Monasterio de Valdeflores.Viveiro, Lugo-España)
Ferrarotti de Lusardi, Griselda Elena (Buenos Aires)
Ferreira de Joya, Fátima (Carabobo, Venezuela)
Fleites, Ely (Miami, USA.)
Flores Grajales, Giovanna Guadalupe (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas-México)
Fonseca Mata, José Fabio y María Astrid (Costa Rica)
Forloni, Clara (Argentina)
Franco de García Cuerva, Liliana Raquel (Córdoba, Argentina)


García Guido, María Cecilia (Buenos Aires)
García García, Sor Consuelo, O.P. (Monasterio de Valdeflores.Viveiro, Lugo -España)
García, Rosario
Garvalena Martínez, Karen Arlette y Campos Ríos, Adrián
Giacolla, María Verónica (Rosario, Argentina)
Giangrande, María Florencia (La Pata, Argentina)
Gil, Susana Raquel (La Plata)
Gilabert, Valeria (Buenos Aires)
Ginés, María Noel (Tucumán, Argentina)
Gisela
Gómez de Martínez, Ana Rosa (México, D.F.)
Gonzáles Zuleta, Erika (Santiago, Chile)
Gonzáles, María Luisa (Tapalapa, México)
González Céspedes, Daniel Omar y Mariana Leticia (Mendoza, Argentina)
González Díaz, Graciela (La Plata, Argentina)
González Ibarra, Alma Georgina y Arias Mil, Aldo Jonathan (Aguascalientes, México)
González, Sandra Liliana (Santa Fe, Argentina)
González, Vanina (Guaymallén, Mendoza-Argentina)
Gratton, Susana (Reconquista, Chaco-Argentina)
Grisolía, María Eugenia (Rosario, Argentina)
Guadalupe Vergara, Julia (Valparaíso, Chile)
Guerrero Torres, Claudia Marcela (Bogotá, Colombia)
Gularte, Astrid (General Rodriguez, Argentina)
Gutiérrez de Gibellini, Nancy (Córdoba)



Harica, Adriana (Buenos Aires, Argentina)
Harica, María Elena (San Juan, Argentina)
Hernández García, Lidia (México)
Hernández Marroquin, Apolonia (Pachuca, México)
Hernández, Alba (Miami, USA.)
Herrero, Mariana y Eduardo (Bariloche, Río Negro-Argentina)
Hna. María Mónica, ocd. (Neuquén Argentina)

Iaconis de Acosta, María Marta (La Plata, Argentina)
Insúa Caro, Sor Amanda, O.P. (Monasterio de Valdeflores.Viveiro, Lugo-España)

Jovel, María Teresa de (Santiago, Chile)
Juan Felipe y Carolina (Medellín, Colombia)
Juan José (Arroyito, Córdoba, R.A.)

Lacassagne, Andrés (Buenos Aires, Argentina)
Lamelas López, Sor Antonia, O.P. (Monasterio de Valdeflores. Viveiro, Lugo, España)
Lara González, Héctor Javier (Pachuca, México)
Larios López, Primitivo (Tapalapa, México)
Lazcano Flores, Luis Enrique (Guadalajara, México)
Ledesma, Valeria (Córdoba)
Leguizamón, Germán Maximiliano
Leiva, Fredy Martín
Licona Mejía, Ernesto (Pachuca, México)
Lobo, Eugenia (Tucumán, Argentina)
López Ojeda, Miriam (Puebla, México)
López Pereyra, Beatriz (Córdoba, Argentina)
López Pereyra, Hugo (Córdoba, Argentina)
López, Julia (Córdoba)
Lozano Martínez, Fernando (Monterrey, México)
Lucía (Junín, Buenos Aires-Argentina)
Luque Columbres, Mercedes de la Vega de (Córdoba, Argentina)

Mac Donnel, María Teresa (Buenos Aires)
Magnazo, Irma (Córdoba, Argentina)
Maldonado, Virginia (Rosario, Argentina)
Mangia, Maricel (Paraná, Argentina)
María Soledad (Arroyito, Córdoba, R.A.)
Marisa (Buenos Aires, Argentina)
Marroquin Rivas, Mª Fernanda (El salvador)
Martín de Tello, María Hilda (Corrientes, Argentina)
Martínez Lagos, Isabel (Pachuca, México)
Martínez Solá, Lucas (Valencia, España)
Martínez, Ana Rosa (México)
Martínez, Francisco (Garza García, México)
Martínez, Hna. Claudia (Monasterio de la Visitación, Tapalapa, México)
Martínez, Joselin (Valencia, Venezuela)
Medina Cárdenas, Ricardo León Medellín, Colombia)
Medina de Anda, María del Socorro (Aguas Calientes, México)
Medina de Anda, Susana (Aguas Calientes, México)
Medina, Mirta Gladis (Salta, Argentina)
Medús de Rinaldi, Graciela (Santa Fe, Argentina)
Meneghini, Flavia y Mario (Córdoba, Argentina)
Menéndez, Adriana (Realicó, La Pampa-Argentina)
Molina Pizza, Hna. Alma Delia (Monasterio de la Visitación, Tapalapa, México)
Mohn, Gabriel y María Noemí (Córdoba, Argentina)
Morales Vargas, Laura Elena (Puebla, México)
Mrad, Julia Andrea (Salsipuedes, Córdoba- Argentina)

Naseiro Currás, Sor María Pilar, O.P. ((Monasterio de Valdeflores.Viveiro, Lugo-España)
Nicosia, Aldo (Buenos Aires)
Nieva, María Ester (Bahía Blanca, Argentina)
N.N.
NN.
NN.
NN.
N.N. (Arroyito, Córdoba)
N.N.(Arroyito, Córdoba)
N.N. (Arroyito, Córdoba)
N.N. (Bahía Blanca, Argentina)
N.N. (Buenos Aires, Argentina)
N.N. (Buenos Aires)
N.N. (Buenos Aires)
N.N. (Crespo, Entre Ríos, Argentina)
N.N. (Junín, Buenos Aires-Argentina)
N. N. (La Plata, Argentina)
N.N. (La Plata, Argentina)
N.N. (La Plata, Argentina)
N.N. (México)
N.N. (Paraná, E.R.-Argentina)
N.N. (Paraná, E.R.-Argentina)
N.N. (Rosario, Santa Fe-Argentina)
NN. (Salta, Argentina)
N.N. (Santa Fe, Argentina)
N.N. (Sao Jose do Campos, Brasil)
N.N. (Tucumán, Argentina)
N.N. (U.S.A.)
Nougués, Sonia Josefina (Tucumán)
Nuño, Hna. María Concepción (Monasterio de la Visitación, Tapalapa, México)

Ocampo de Rodríguez, Susú (Córdoba, Argentina)
Ocampo, Abigail (Pachuca, México)
Olivera, Ricardo y Elena
Orjales Gabeiras, Sor María Dolores, O.P. (Monasterio de Valdeflores.Viveiro, Lugo-España)
Ovalle Bahemon, Katya (México)
Oviedo Jiménez, Andrea (Costa Rica)

Parapar Fernández, Sor Concepción, O.P. (Monasterio de Valdeflores.Viveiro Lugo-España)
Parapar Fernández, Sor Imelda, O.P. (Monasterio de Valdeflores.Viveiro, Lugo- España)
Pasión, Teresa (Posadas,Misiones- Argentina)
Pautasso, María Cecilia (Paraná, Entre Ríos, Argentina)
Pautasso, María Inés (Paraná, Entre Ríos-Argentina)
Pautasso, María Laura (Paraná, Entre Ríos, Argentina)
Pazos García, Sor Teresa, O.P. (Monasterio de Valdeflores.Viveiro, Lugo-España)
Perdomo, Clara Milena (Alajuela, Costa Rica)
Perotti, Mariana (Rosario, Argentina)
Piccini, Ana María Julia (Gualeguaychú, Entre Ríos-Argentina)
Pierepiechai, Ana M. (Buenos Aires, Argentina)
Pilar (México)
Pizzi, Christin y Romina (Córdoba, Argentina)
Poggi de Bonatas, Carolina María (Don Torcuato-Bs. As., Argentina)
Proa Moran, Micaela (Pachuca, México)
Puricelli Pinel, Aníbal (Buenos Aires)

Ramírez de la Mora, Hna. Esther (Monasterio de la Visitación, Tapalapa, México)
Ramos Barajas, Pomposa (Tapalapa, México)
Reinoso, Aída (Tucumán)
Rementería, Oscar y Florencia (Córdoba, Argentina)
Rinaldi de Pazos, Victoria y Pazos, Daniel (Buenos Aires, Argentina)
Rinaldi, Susana Mirta (Tucumán)
Rodriguez, Claudia Ximena (La Calera, Colombia)
Rodríguez Córdoba, María de los Ángeles (Tapalapa, México)
Rodriguez, Corina (Rosario, Santa Fe-Argentina)
Rodriguez, Johanna (Barranquilla, Colombia)
Rodriguez, Mª Julia (Santa Fe, Argentina)
Rodriguez, Mª Isabel (Córdoba, Argentina)
Rodríguez Mackrell, Liliana Julia (Guernica, Buenos Aires-Argentina)
Romero, María Soledad (San Francisco, Córdoba-Argentina)
Rondissone, Mauro (Buenos Aires)
Rostagno, Clarice Anita (Realicó, La Pampa-Argentina)
Rostagno, María Silvia (Villa Huidobro, Córdoba-Argentina)
Rostagno, Susana Noemí (Realicó, La Pampa-Argentina)
Rubini de Fornasier, María Adriana (San Martín de los Andes, Neuquén-Argentina)
Rubio, Noemí (Punta Alta, Buenos Aires-Argentina)
Ruiz Díaz, Gonzalo Javier y María Evangelina (Paraná, Entre Ríos-Argentina)

Safarsi, Lucas (Tucumán, Argentina)
Sagua, Carla Anabel (Albardón, San Juan-Argentina)
Salas Oviedo, Eugenia (San José, Costa Rica)
Sánchez Escobedo, María (Tapalapa, México)
Sánchez Sandoval, Refugio (Tapalapa, México)
Sánchez, Juan (Argentina)
Santellan, Ana (Bariloche, Río Negro-Argentina)
Santellan, Susana Raquel (Bariloche, Río Negro-Argentina)
Sardi, Martín Darío (San Luis, Argentina)
Schall, Gabriela (Rosario, Argentina)
Segovia, Alfredo Roberto (Buenos Aires, Argentina)
Selva Tapia, Emilio (Managua, Nicaragua)
Silva Rodríguez, Angélica (Guadalupe, Zacatecas-México)
Solís de Litow, Lourdes (Guatemala)
Solís de Montiel, Mónica (Houston, USA)
Sonia y David
Sorba, María Julia (Realicó, La Pampa-Argentina)
Spoturno, María Antonieta (Paraná, Entre Ríos-Argentina)
Stellato, Camila (Argentina)
Stellato, Elena Beatriz (La Plata, Argentina)
Stellato, María José (Paraná, Entre Ríos-Argentina)
Stellato, Virginia Macarena (Paraná, Entre Ríos-Argentina)
Stroïli de Fernández, Norma (Buenos Aires)
Suárez Ruiz, Jesús Ezequiel (Tapalapa, México)

Tamez, Diana (Monterrey, México)
Teresita de la O. (Tapalapa, México)
Tinajero, Liliana (Puerto Vallarta, México)
Tissera, Héctor y Norma (Río Tercero, Córdoba-Argentina)
Torres, María Concepción (Mendoza)
Tovar, Gladys (Bogotá, Colombia)
Trejo Rodríguez, Nora Elisa (Tampico, México)
Tur, Sonia Karina (Realicó, La Pampa-Argentina)


Uriburu, Inés
Urquiza, Luis Daniel (Buenos Aires)
Utrilla Nieto, Norma Beatriz (Cuernavaca, México)


Valenzuela, Luis Fernando (San Pedro Sula, Honduras)
Vanoni de Godoy, Lidia (Reconquista, Chaco-Argentina)
Vidal, María Virginia (San Andrés, Buenos Aires, Argentina)
Vigo de Tomasi, Carmen (Punta Alta, Buenos Aires-Argentina)
Villar Prieto, Sor Maricarmen, O.P. (Monasterio de Valdeflores.Viveiro, Lugo-España)

Weidmann, Eduardo Walter (Buenos Aires)
Wolf, Myriam Analía (Buenos Aires)

Yanina Elizabeth

Zapata de Mangia, Adela (Paraná, Entre Ríos-Argentina)
Zaragoza, Sandra (Argentina)
Zegarra Aguirre, Efraín Augusto y Luisa Mercedes (Trujillo, Perú)

Quienes somos


Centro de Estudios Cívicos
Escuela “Santo Tomás Moro”

Hace 27 años se fundó en la Ciudad de Córdoba el Centro Estudios Cívicos, cuyo objetivo es el estudio y difusión de la Doctrina Social de la Iglesia, procurando su aplicación efectiva en los diferentes sectores de la sociedad. Uno de los modos de concretar ese objetivo es la participación activa en la investigación y el debate de los problemas nacionales –sociales, políticos, económicos, culturales-, tratando de contribuir a la búsqueda de soluciones más justas y eficaces. Sin realizar ninguna actividad política partidaria, el Centro siempre asumió una clara y firme defensa de los intereses nacionales y la tradición histórica.

Es así como entre 1981 y 2001 se realizaron jornadas, mesas redondas, coloquios, paneles, reuniones de formación doctrinaria, cursos, seminarios, conferencias. Se participó en varios congresos nacionales e internacionales, se publicó el Boletín ACCION (primero en forma impresa y actualmente electrónica), etc.


En el año 2002, y como respuesta al reclamo de Juan Pablo II en Ecclesia in America (“América necesita laicos cristianos que puedan asumir responsabilidades directivas en la sociedad” y por lo tanto “hay que fomentar la formación de fieles laicos capaces de trabajar, en el nombre de la fe de Cristo, para la transformación de las realidades terrenas”), el Centro de Estudios Cívicos propuso la creación de la Escuela de Dirigentes “Santo Tomás Moro” con el objeto de contribuir en la formación de los dirigentes, para que puedan actuar eficazmente en el orden temporal, de manera coherente con los principios católicos, y en especial con la guía de la Doctrina Social de la Iglesia.


La Escuela tiene un Presidente y está organizada en 3 departamentos, cada uno con un Coordinador:

Departamento de Doctrina Social de la Iglesia
Cursos y Conferencias de divulgación
Centro de Documentación
2.1. Difusión de documentos

Departamento de Bioética
Cursos y Conferencias de divulgación
Seminarios y Jornadas para profesionales y religiosos
Servicio de asesoramiento
Programa de Adopción Espiritual

Departamento de Políticas Sociales
Banco de Datos
Evaluación permanente de la realidad social argentina
Cursos de Formación Directiva



El Equipo Directivo de la Escuela esta constituido por:

Presidente: Dr. Mario Meneghini
Secretaria: Prof. Beatriz Coronel Villarreal de Mayorga
Tesorero: Ing. Armando García Lillo

Síndico: Dr. Juan Amadeo Roa
Asesor Espiritual: Pbro. Hugo Gonzalez


La Escuela se sostiene con el aporte generoso de socios y colaboradores
Todas sus actividades son gratuitas

cecivicos@gmail.com
escuelatmoro@gmail.com

Nuestro Programa




El Programa de adopción espiritual fue lanzado a mediados del siglo XX en Estados Unidos por Mons. Fulton Sheen, quien, viendo la cantidad espeluznante de abortos realizados anualmente, y que esos niños no tenían ni nombre ni tumba, propuso que las personas cristianas se hicieran cargo de esas almas y rezaran por ellas adoptándolas espiritualmente.

Los participantes del "PROGRAMA DE ADOPCIÓN ESPIRITUAL DE UN NIÑO POR NACER EN PELIGRO DE SER ABORTADO" se comprometen a orar diariamente, durante 9 meses, por un bebé a quien le han puesto un nombre, esta brevísima oración (o cualquier otra que su devoción le indique):

Jesús, María y José ,
les ruego que salven la vida de ...................
(nombre del bebé)
que he adoptado,
y está en peligro de ser abortado

La idea de otorgarle un nombre (como es de notar, la oración propuesta no dice "rezo por un niño", o "una niña", o "por todos los niños"; dice expresamente el nombre elegido para esa persona) permite tomar conciencia de que es una persona real, lo mismo que un niño ya nacido; no es un N.N. ;no son todos los niños anónimos del mundo: es alguien único, irrepetible, singular, amado por Dios, que tiene un Ángel Custodio.

En esta vida no conoceremos jamás a ese hijo espiritual. Tendremos que esperar encontrarnos en el cielo y allí seguramente nos reconoceremos.

La fecha de adopción será el día en que uno comience a rezar por ese niño. Al cabo de nueve meses de oración diaria (una jaculatoria basta; puede ser la propuesta, puede ser cualquier oración que uno desee, a condición decir el nombre por las razones mencionadas antes), y con la esperanza de que la madre biológica no lo haya abortado, podemos, si lo deseamos, adoptar otro niño.


Cada comunidad puede implementar este programa según sus características y necesidades. En algunas comunidades se utiliza el recurso pedagógico de exhibir en algún lugar preferencial, láminas que describen el desarrollo del embrión, mes a mes, para que los jóvenes observen cómo va creciendo ese niño que han adoptado. Así se logra restaurar en las mentes y en los corazones de las personas que las ven, la humanidad del niño dentro del vientre de su madre.
También es interesante difundir la devoción a la Virgen de Guadalupe, Patrona de los niños por nacer (puesto que esta imagen es el icono misterioso de la Virgen encinta).
Otro recurso pedagógico consiste en organizar en el colegio o la catequesis, durante este periodo (9 meses),concursos de dibujos o composiciones sobre el valor de la vida, o realizar manualidades- ropa, calcetines, escarpines, mitones, colchitas, etc.- para mantener la motivación y contar al final del programa con donaciones para mamás que los necesiten.

Algunas personas nos han escrito para inscribirse en nuestro instituto; otras para anunciarnos que implementarán el programa en su parroquia. Sí nos gustaría saber los resultados obtenidos e intercambiar experiencias.

Si decide concretar la adopción espiritual con nosotros, sólo indíquenos:

Nombre y Apellido
Edad
(optativo para estadística)
Ciudad y País de residencia (optativo para estadística)
e-mail
Nombre elegido para el el niño o niña
Fecha en que desea iniciar la adopción
¿Cómo se enteró del programa?
¿Acepta que SU NOMBRE-SU APELLIDO-SU LUGAR DE RESIDENCIA-(tachar lo que no corresponde) aparezca en nuestro blog www.adopcionesespirituales.blogspot.com en el listado de Padres Adoptivos?

Entonces le enviaremos en archivo adjunto un certificado de Compromiso de Adopción para que tenga de recuerdo.

Programa de Adopción Espiritual




Anualmente a nivel mundial más de 50 millones de bebés son abortados. Ante este genocidio se promovió el

PROGRAMA DE ADOPCIÓN ESPIRITUAL
DE UN NIÑO POR NACER

EN PELIGRO DE SER ABORTADO

¿En qué consiste el programa?

Los participantes del Programa se comprometen a orar diariamente, durante 9 meses, por un bebé a quien le han puesto un nombre, esta brevísima oración:

Jesús, María y José ,
les ruego que salven la vida de
..............(nombre del bebé).............
que he adoptado
y está en peligro de ser abortado


Durante esta vida terrenal, el bebé adoptado será sólo conocido por Dios; pero en el mundo venidero y por toda la eternidad, tanto los que adoptan como el niño, encontrarán la felicidad cada uno en la compañía del otro.

A cada participante del programa se entregará un Certificado de Compromiso de Adopción Espiritual donde se anotará el nombre dado al bebé, la fecha de adopción y la fecha del probable nacimiento (nueve meses desde la fecha de adopción).

Al cumplir los 9 meses nacería el niño, y si se desea, puede concretarse otra adopción espiritual. Para festejar el nacimiento, se sugiere ofrecer una misa de Acción de Gracias y obsequiar ropa, pañales, leche en polvo, etc. a personas carenciadas.

¿Quiénes Pueden Participar?
Feligreses, estudiantes, grupos de oración y cualquier persona que desee defender la vida y que esté dispuesta a orar por los bebés que están en peligro de ser abortados, y por sus madres.

¿Quiénes se benefician?
¡Todo el mundo! Sabemos que Dios responde a nuestras peticiones. El efecto del programa es benéfico para personas de todas las edades y todas las religiones.

Informes e inscripciones:
escuelatmoro@gmail.com